Ante el impacto negativo que generan los grandes eventos en la capital paraguaya, el concejal Pablo Callizo presentó un proyecto de ordenanza que busca establecer la obligatoriedad de un Protocolo de Gestión de Tránsito y Movilidad. La propuesta surge como respuesta a la congestión vehicular, el desorden en los accesos y los conflictos de estacionamiento derivados de partidos de fútbol y conciertos multitudinarios que afectan la calidad de vida de los vecinos. El objetivo central es asignar responsabilidades concretas a los organizadores para mitigar estos efectos y fortalecer el rol fiscalizador del municipio.
La normativa clasifica las actividades según la concurrencia estimada, considerando como «evento masivo» a cualquier convocatoria superior a las 5.000 personas. El esquema propone tres niveles de exigencia: un Protocolo Básico (Categoría I) para hasta 10.000 asistentes; un protocolo que incluya buses lanzadera obligatorios (Categoría II) para eventos de hasta 20.000 personas; y un Plan Integral de Movilidad (Categoría III) para las concentraciones que superen dicha cifra. La Dirección de Tránsito será la encargada de aprobar estos planes, mientras que la Policía Municipal de Tránsito (PMT) supervisará su cumplimiento operativo.
Para garantizar el cumplimiento de estas medidas, el proyecto contempla severas sanciones en caso de omisiones o infracciones en la ejecución de los protocolos. Las multas propuestas oscilan entre los 500 y 2.000 jornales mínimos, dependiendo de la gravedad y la magnitud del evento. Además, los organizadores que reincidan en faltas podrían enfrentar la suspensión inmediata de la actividad o incluso una inhabilitación de hasta un año para realizar nuevos eventos en la ciudad de Asunción.
La minuta fue derivada a las Comisiones de Legislación y Tránsito para su mayor análisis.
